CRÓNICA DE UNA MASACRE INJUSTA
Por: Martín Fernández (10º4)
Esta crónica sucede en un caserío ubicado en el corregimiento de las Tinas. Una familia conformada por el Padre a quien llamaremos Pedro, la Madre a quien llamaremos María y cuatro hijos a quienes llamaremos Julián, Joaquín, Guillermo y Carlos. Vivian en un rancho viejo, como todos los días dos de sus hijos Joaquín y Guillermo salieron temprano a la cosecha de Maíz, Yuca y Tabaco, ubicado aproximadamente a dos kilómetros de su hogar, otro de sus hijos, el mayor, Julián salió a buscar agua al pozo que también quedaba bastante apartado, al menor lo mandaron a hacer un mandado.
Ya eran las seis de la mañana, el padre acomodó un tablero en uno de los parales del rancho y se sentó, enseguida se sirvió una taza de tinto, cuando no había tomado ni tres sorbos, un grupo de hombres armados se le apareció, Pedro no pudo reaccionar, es como se le hubiese aparecido un espectro y sin decir ni buenos días, le pegaron cinco tiros en diferentes partes de su cuerpo.
El hijo mayor que se encontraba en el patio, de regreso de traer el agua, vio como caía el cuerpo de su padre y como su sangre se regaba por todo el suelo, sintió un gran nudo en su garganta como queriendo soltar un alarido. Los hombres al verlo le apuntaron con sus fusiles y le pegaron tres tiros en el pecho; tal vez pudo evitarlo, pero en cambio, se quedo inmóvil como si hubiese deseado que lo mataran para encontrarse con su padre.
Por alguna razón los hombres sabían que los hijos del viejo se encontraban en la cosecha y fueron a buscarlos. El hijo menor estaba como a treinta metros del rancho cuando pudo divisar los cuerpos de su padre y hermano; enseguida emprendió la carrera en busca de su padre, cuando llego en donde estaba no pudo aguantar al ver a su padre tirado con su sangre derramada y soltó el llanto. Por su mente pasaron miles de imágenes y solo pensaba en vengarse y solo pasaba por su mente miles de preguntas: ¿quien aria esto?, ¿por qué?, ¿cómo, si un hombre es inocente, lo matan sin más ni menos?.
Después de esto salió a avisar a sus hermanos. Llegando al trabajo, se encontraron al segundo hijo al cual al verlo quiso salir corriendo, no había dado completamente la vuelta cuando dos balas atravesaban su espalda y pasaban por su pecho hasta salir, su sangre chorreaba por su cuerpo como si estuviera pidiendo ayuda o como si quisiera escapar, su cuerpo cayó como un árbol viejo y grueso.
Su hermano oyó los disparos pero del miedo que sintió ni siquiera espabilo y quedo inmóvil, los hombres al llegar a la cosecha lo divisaron y llegaron a donde estaban y le propinaron cinco tiros, su vida se extinguió como cuando apagas la llama de una vela. El grupo de hombres regresó por el mismo camino por el que habían llegado, el hermano menor venía corriendo tan rápido que solo se veía se visaje sin imaginarse que se encontraría con los asesinos de su padre y hermanos, al voltear una curva se choco con los hombres armados, y quiso regresarse pero estos no correrían riesgo y le dispararon en siete oportunidades, la sangre corría como el agua en rio y una lagrima salió de su entrañas le acaricio por última vez al joven, en sus últimos suspiros recodaba a su padre y a sus hermanos.
Sus cuerpos fueron hallados por la población y aunque se supo quienes les quitaron la vida y ccómo fueron asesinados, esto no fue denunciado.
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