por: Ramiro Rafael Tapia Hernández, 11º1
Entre los días 16 y 20 de febrero del 2000 en el corregimiento del Salado, municipio de El Carmen de Bolívar, ocurrió una gran masacre donde muchas personas inocentes perdieron la vida según cuentan algunos pobladores que pudieron sobrevivir; mataban a toda una familia completa sin piedad.
De lo sucedido en esta masacre quiero resaltar la historia de una familia cuya suerte no fue la misma de otras familias. Todo comienza una tarde entre las 5:00 y 6:00, cuando en una de las casas de este municipio ingresan un grupo armado al margen de la ley matando al padre principalmente, quien se conocía como José Alberto Montes Vásquez, al igual que a la madre Josefa Inés Castro Osorio, quedando solamente los dos hijos a quienes torturaron y maltrataron salvajemente.
Òscar Andrés Montes Castro, el menor de los hijos de esta familia, lo decapitaron, empezaron a jugar futbol con la cabeza de este individuo, luego su cuerpo fue quemado junto con los de sus padres.
Sandra Montes Castro, la hija mayor de esta familia, quien presencio todos estos hechos, fue abusada sexualmente por tres hombres, los cuales le causaron la muerte. Dos hombres que observaban lo ocurrido fueron descubiertos por estos individuos, uno de ellos pudo salvarse y contar la historia, pero su amigo no conto con la misma suerte este último; fue llevado a la casa de la familia Montes Castro y allí con el reto de la familia prendieron fuego a la vivienda. Este hecho fue contado por el hombre que observaba todo lo ocurrido. Después ocurrió todo lo que ya se sabe; ingresaron a toda la región acabando por total con todo el pueblo y las familias provenientes de este.
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