Voces juveniles contra la violencia
Voces líricas contra la violencia
Marta Ligia Laguna Herrera.
Institución Educativa Técnica Industrial Juan Federico Hollmann.
El Carmen de Bolívar. Departamento de Bolívar, Colombia.
El trabajo docente está marcado por fundamentos teóricos, pero también por creencias y por la experiencia que vivimos cuando fuimos estudiantes. Desarrollamos nuestra labor repitiendo las mismas estrategias que algunas veces no funcionan, pensamos en cambiar pero no encontramos el camino. Sin embargo, como siempre hay una luz que ilumina el sendero, ésta para mí fue la convocatoria del MEN para realizar, en convenio con el CERLALC, el curso de Renovación de la didáctica de la escritura.
Este texto es una exposición descriptiva de la puesta en marcha de un proyecto pedagógico orientado por el curso anteriormente anotado.
Esta experiencia se llevó a cabo en la Institución Educativa Técnica Industrial Juan Federico Hollmann de la zona urbana de El Carmen de Bolívar en la región de los Montes de María, con estudiantes de grado 11 de la jornada de la tarde distribuidos en dos grupos 11º3 y11º4 con un número de 33 y 36 respectivamente.
El proyecto pedagógico denominado Voces de paz para exorcizar la violencia en los Montes de María pretende proponer estrategias para la producción de textos significativos que lleven a los estudiantes al análisis de la situación de violencia que ha vivido la región y a buscar alternativas para lograr la paz y la convivencia social que se traduzca en una mayor motivación hacia el aprendizaje en los estudiantes de Educación Media. Se origina en las inquietudes generadas por el curso de Renovación de la didáctica de la escritura y las diversas estrategias propuestas como la escritura creativa, colaborativa y otras que generan curiosidad y esperanzas para abordar le escritura en la práctica pedagógica, pero sobretodo en el deseo de que los estudiantes desarrollen sus competencias y aprendan placenteramente.
Se desarrolló en los meses de septiembre y octubre en cuatro fases: planeación, socialización, ejecución y evaluación.
En las conversaciones de docentes es frecuente escuchar expresiones como “los alumnos de hoy no quieren estudiar”, “los estudiantes no saben escribir por más que se les enseña no aprenden”, “a estos jóvenes no les interesa nada”; por ello dar a conocer esta experiencia es una voz de aliento, una palmadita en la espalda, una luz en el horizonte para decir que la juventud de hoy “tiene su lado” para llegarles y encontrarlos dispuestos a aprender. Sólo es necesario creer que se puede y sacarse los miedos como dice Diego Torres en su canción color de esperanza y pintar nuestra práctica pedagógica con el color de la esperanza que surge de la combinación de creer, querer y prepararse académicamente para ser un docente renovado para llegar al mundo mágico y no trágico del aula de clases convencidos de que no lograremos lo que queremos pero que no perderemos lo que hagamos.
El municipio de El Carmen de Bolívar está ubicado en la región de los Montes de María, la cual fue brutalmente golpeada por la violencia ocasionada por grupos legales e ilegales de la cual su población es víctima directa o indirecta. La Institución Educativa Técnica Industrial Juan Federico Hollmann brinda el servicio educativo a la mayor población estudiantil de la localidad desde preescolar hasta grado 11. Los estudiantes no son ajenos al fenómeno de la violencia y muchos de ellos son víctimas directas al haber vivido muertes, secuestros, desapariciones o desplazamientos pero sobre todo el miedo que envolvió a toda la población.
Durante el año 2010 esta institución está implementado el plan de mejoramiento institucional teniendo como avance la adaptación de un modelo pedagógico social constructivista donde la experiencia tiene cabida precisa aunque en la práctica haya que “dar peleas” ante el escepticismo de colegas que creen que con los estudiantes poco o nada es posible. Sin embargo, la libertad de cátedra permite navegar por cualquier camino que conduzca al puerto señalado.
Los estudiantes de grado 11 para el caso particular de esta experiencia, no eran muy voluntarios para cumplir sus compromisos, el acto de escribir lo abordaban con mucha pereza; sin embargo, en la ejecución de este proyecto fueron muy diligentes y simplemente escribieron.
El proyecto se expuso ante los estudiantes de grado 11 de la jornada de la tarde. Se había determinado en el grupo de docentes participantes en el curso desarrollar la experiencia con el nivel de media porque todos orientamos clases en él.
A los estudiantes les interesó la idea y mostraron su disponibilidad para llevarla a cabo porque el tema de la violencia, aunque vivida en carne propia, es poco abordado en el aula de clases y menos aún con fines de disminuirla y si se habla de ella muy pocas veces son ellos los protagonistas.
Abordar esta temática en un proyecto pedagógico se hizo con el objetivo de los docentes de proponer estrategias para la producción de textos significativos que lleven a los estudiantes al análisis de la situación de violencia que ha vivido la región de los Montes de María y a buscar alternativas para lograr la paz y la convivencia social que se traduzca en una mayor motivación hacia el aprendizaje en los estudiantes de Educación Media (10º y 11º) de la I.E.T.I Juan Federico Hollmann. Y para los estudiantes, producir textos significativos acerca de la situación de violencia que ha vivido la región de los Montes de María y textos creativos que propongan alternativas para lograr la paz y la convivencia social.
Estos objetivos para el caso del grupo con el que trabajé fueron parcialmente modificados o no logrados totalmente porque los textos producidos son el desahogo de los sentimientos sobre el tema y no se hicieron las propuestas de paz por diversos inconvenientes con el desarrollo de clases.
En mesa redonda se habló del tema Violencia en los Montes de María en aspectos como causas y consecuencias, para ello se siguieron los pasos que indica esta técnica grupal. Para las producciones textuales se abordó la poesía lírica y algunas de sus formas como la oda y la elegía concluyendo que para lo que se quería expresar la forma indicada era esta última.
Iluminados por esos saberes y la lectura de algunos textos de este tipo los estudiantes escribieron llevados por sus emociones y sentimientos.
Mientras se preparaban para escribir preguntaban qué escribo, sólo les respondí lo que se les ocurra. Tal vez no fue la respuesta indicada pero yo también quería hacer el ejercicio y estaba en las mismas, no sabía por dónde empezar y la hoja de mi libreta estaba más blanca que siempre. Sin embargo, seguí la indicación dada por mi misma y esto fue lo que salió:
cabezas rodando
sangre derramada
disparos ensordecedores
viudas angustiadas
huérfanos desamparados
lágrimas sin esperanza
hombres y mujeres muertos
muertos… muertos… muertos…
muertos por ti
cruda violencia.
Mientras los chicos y chicas se enfrentaban también a la hoja en blanco se veían miradas tristes, ojos húmedos, suspiros profundos y un lápiz llevado por una mano movida por el alma que escribió unas maravillas.
El proceso de evaluación se llevó a cabo en dos sesiones de clases, para tal fin cada persona leía su texto, y se intercambiaban. Algunas observaciones estuvieron relacionadas con el uso de pronombres, formas y tiempos verbales. Cada autor hacía las correspondientes correcciones con mi ayuda cuando no tenían claro algún concepto gramatical. Al respecto Gina dice: “escribir y dar a conocer lo que uno hace es chévere porque se aprende más y se tiene como más práctica. Cuando uno escribe, lee, vuelve a leer y comenta los escritos de los compañeros, la próxima vez se siente más seguro”. Leonardo dice: “algunas veces escribimos porque es una tarea y el texto solo lo lee la seño y nos manda a corregir pero uno cree que es porque ella sabe y nos da pereza corregir. Cuando otro compañero lee el texto y uno puede leer el de otros ya uno sabe que puede corregirlo y hacerle sugerencias a los demás”. Sandra dice: “casi nunca leemos los textos de otros, cuando intercambiamos los escritos para leer a otros nos damos cuenta si hemos aprendido o no”.
Frente al trabajo de escribir sobre el tema de la violencia específicamente Miguel dice: “No fui víctima directa de la violencia porque no mataron a ningún familiar mío, pero si me da rabia y me duele todo lo que pasó en este pueblo. En lo que escribí le digo a la violencia que la voy a acabar y es así, nosotros tenemos que pensar que eso no puede volver a pasar y cada uno trabajar para que así sea. Yo no sé quien vaya a leer mi texto pero si quiero que si alguien con deseos de maldad lo lee se detenga a pensar y si no los tiene se una a mi voz para decir violencia te vamos a acabar.” Uno de los textos de Ana María dice:
Es injusto violencia
por tu culpa perdí
a mis padres, hermanos y amigos
¿Qué te hice yo para que me quitaras
a mis seres queridos?
Y luego comenta: “Cuando la seño dijo escriban lo que se les ocurra recordé a una niña que se hizo amiga mía que quedó huérfana porque mataron a sus padres y a otras personas familiares y amigos. Creo que ella todavía se pregunta: qué le hice a esas personas, que para mi son la alegoría de la violencia. Todavía a uno le duele el dolor de los otros y la tristeza que ve en la mirada de jóvenes como uno”. Jesús, oriundo del corregimiento de El Salado donde ocurrieron las peores masacres de la zona, escribió un relato corto sobre una de ellas (texto anexo) y comenta: “yo no quisiera ni acordarme de eso pero nos han dicho que es bueno contar lo que tenemos en el recuerdo para que nos deje de doler”. William escribió: “la tristeza que trae consigo la violencia no solamente hiere el corazón sino que nos hiere también el alma”.
Con el desarrollo de este proyecto pedagógico se logró mucha motivación en los jóvenes y se generó confianza en ellos para que sigan escribiendo o para que mostraran otros textos que ya habían hecho sólo por gusto.
No se logró totalmente lo que se proponía en cuanto al tipo de texto (propuestas de paz en decálogos u otros…) pero si se logró motivación por la escritura, unos textos muy significativos y unas personas más tranquilas al desahogarse por una situación tan salvaje.
En las debilidades encontré la intensidad horaria (3 horas semanales una hora los lunes y dos horas los viernes) y los accidentes que se presentan en la jornada escolar por diversas situaciones como los días festivos, reuniones, lluvia y otras que afectan el normal desarrollo de la jornada escolar.
Aprendí de esta experiencia a ser más organizada en el trabajo, reafirmé el concepto de que los estudiantes son unas personas valiosas y que tras su morral de libros, sus desgastados uniformes y sus risas a veces altaneras esconden llantos reprimidos, odios, tristezas, resentimientos pero también esperanzas de libar tragos dulces de la copa de la vida, al igual que el deseo de construir un mundo mejor.
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ANEXO: Texto de Jesús Manuel Lambraño
La violencia.
Fue un atentado de un grupo armado que no tuvo ninguna compasión con nadie dejando así muchos muertos, maltratando a mujeres, niños y jóvenes haciendo una escogencia por números. A todo aquel que lo iban enumerando lo iban matando. Fue un momento muy triste donde a las personas les tocó huir hacia el monte para salvar sus vidas, aquellos que se quedaron los iban sacando uno por uno de sus casas reuniéndolos todos en una cancha de micro dejando toda una masacre que es difícil de borrar de la mente, fue una tristeza el ver una cantidad de sangre derramada en ese momento.
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