"Los pueblos que no conocen los valores de su cultura son pueblos eunucos" Don Victor Angulo (Historiador carmero)
“El uso total de la palabra es una demostración de bello sonido democrático. No para que todos sean artistas, si no para que nadie sea esclavo.” Gianni Rodari.

sábado, 23 de julio de 2011

LA SEXTA, por Paola Andrea Márquez, 8º4


En una vereda muy cercana del Carmen de Bolívar llamada La Sexta, antes que hubiera ese desplazamiento que hubo más o menos en el año 1999, esa vereda era muy tranquila y las personas podían salir muy tarde de la noche a alguna parte y lo podían hacer con  toda la tranquilidad del mundo y sin ningún temor de encontrarse a alguna persona que perteneciera a algún grupo guerrillero, también se vivía muy sabroso en esa vereda según me cuentan algunos familiares que yo tengo y que vivían allá en ese entonces. También me contaron que en esa vereda no pasaba nada extraño hasta que apareció un señor muerto que se llamaba Luis Garrido y después cada vez encontraban varias personas muertas sin ninguna explicación; entonces esas personas que vivían allí empezaron a tener temor y algunas empezaron a irse porque no querían que les pasara lo mismo que les sucedió a aquellas personas que encontraron muertas. Después dejaron de matar y salían todas las noches muy tarde a intimidar a las personas que quedaban,  empezaban a hacer tiros al aire para que los habitantes cogieran más miedo del que ya tenían. Se les cogían todos sus animales y algunas veces les envenenaban las cabezas de ganado, las casas que quedaron desocupadas las quemaron.

Como a los muertos, los familiares les hacían velorio y últimas noches y demás tradiciones que habían, en ese entonces hacían todos los velorios en el día; ya quedaba una última noche de un señor que se llamaba Pedro Arrieta y esa última noche la estaban haciendo en el día. Los familiares pensaban que no iba a venir nadie por la situación que estaba pasando en ese momento, pero Los vecinos y amigos empezaron a ir; los familiares empezaron a comprar las cosas que ellos acostumbraban a repartir en los velorios. 

Faltaban como dos horas para levantar el velorio cuando de pronto escucharon varios camiones, motos y carros que venían,  entonces las personas empezaron a irse para sus casas, pero hubieron otras que no le prestaron atención y se quedaron; pasaron cinco minutos y de pronto vieron que se bajaron unas personas armadas y preguntaron: ¿qué hacían en ese lugar todos reunidos? Entonces les explicaron y éstas personas que llegaron les dijeron a los que se encontraban allí que tenían una hora para que se fueran y el que se quedara lo mataban. Los vecinos y todos los de la vereda se fueron; dejaron todas sus pertenencias y todos sus animales y se fueron para El Carmen de Bolívar a pedir ayuda y luego se fueron reubicando y hasta ahora algunos ya murieron por la vejez, otros están en diferentes ciudades y otros están todavía en El Carmen de Bolívar y esto es todo lo que sé de ese desplazamiento. 

Las personas que aparecieron muertas fueron: José Jaraba, Luis Garrido, Pedro Arrieta, Manuel Castillo, Freddy Buelvas, Wady De Ávila Serrano, Juan Pablo Díaz y Fernando Méndez. 

¡Qué en paz descansen!

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