"Los pueblos que no conocen los valores de su cultura son pueblos eunucos" Don Victor Angulo (Historiador carmero)
“El uso total de la palabra es una demostración de bello sonido democrático. No para que todos sean artistas, si no para que nadie sea esclavo.” Gianni Rodari.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Luchito, el mamagallista y su querida Chechi

LUCHITO, EL MAMAGALISTA Y SU QUERIDA CHACHI

Por. Leonardo Vasquez, 10º4

Hace aproximadamente 9 años, en el barrio Nariño, un barrio de una comunidad única de personas muy unidas por ser amigos, vecinos y familiares siempre apoyando alas demás personas sin esperar nada a cambio, allí en es barrio humilde pero unido. vivía un muchacho como muy pocos, hijo de un papá y una mamá que aunque no estaban unidos por el santo matrimonio se querían mucho.

Esta unión tenia 5 hijos, 3 hombre y 2 mujeres, los hombre llamado Guillo, Alberto y Lucho, y las mujeres Marta y Marina.

Ese día, Lucho o Luchito, como le decía todas las personas incluso hasta su papá y mamá le decían así este muchacho llamado Luchito, que era un buen vecino, amigo, hijo y hermano, como en el transcurso de todos los días en la mañana hizo sus quehaceres, se bañó y se puso a desayunar y ver televisión.

Seguro que Luchito, mientras miraba la televisión y desayunaba, pensaba en su querida colección de gorras, ya que a él desde pequeño le gustó coleccionarlas de todos los colores, mirando donde estaban colgadas cualquiera que pasaba y miraba para su casa, observaba esa hermosa colección de gorras y muchos de los que pasaban, asombrados, querían comprar esas gorras pero el no quería venderlas porque para él eran un tesoro, mejor dicho el amor de su vida.

Luchito dejó de desayunar, apagó el tlevisor y salió como todas las mañana a saludar a sus queridos vecinos. Llegó a la primera casa donde llegaba a saludar, hablar y también a tomar café, donde una vecina que quería mucho y se llama Noris, pero a la que él le decía “La Chachi”.

tomando café y hablando de todo un poquito llegaron al tema de la política, seguro pensando y diciendo que él nunca le daría el voto a un político corrupto ya que quería lo mejor para su comunidad. Ya el había votado en varias ocasiones. Se despidió de todas las personas allí presentes y con mucho afecto le decía a su Chachi:

- “Hasta luego Chachi, mas luego llego a visitarla de nuevo”

La señora, amablemente se despide:

- “Ay, mijo, que Dios te cuide y nunca cambie tu forma de ser”.

Al llegar la tarde, Luchito, a sus 21 años de edad, se iba para el campo a recordar sus momento de juventud donde se reunía con sus vecino a jugar futbol. Desde las gradas decía a los que allí jugaban:

- “Malo, yo juego mejor que tu”

Pero el a la misma vez pensando:

- “Ah, pero yo tampoco se jugar “

Al acabar la jornada de la tarde se fue para su casa. Eran la seis, cuando embredió su camino sin pensar que era la ultima vez que visitaría a su queridos vecinos y a su querida Chachi y que esa conversación y ese café sería el ultimo de su vida. Tampoco presintió que seria la ultima vez que se reuniría con sus amigos en las bellas jornadas de futbol en el campo para comentar y burlarse de las personas que no sabían jugar.

Al llegar a su casa se sentó frente al televisor a esperar la hora de bañarse y reunirse con su mejor amigo en su esquina favorita para hablar de todas las cosas buenas y malas que le habían sucedido en el transcurso de dia ya que los dos pensaba que el mejor momento para hablar de los problemas es la noche por ser tranquila y bella porque al mirar al cielo se imaginaban que tan lejo están las estrellas. Al llegar el momento de reunirse con su amigo que era una noche tranquila.

Los jóvenes se reunían con sus amigos, los niños con sus abuelos para escuchar las historias de miedo que contaban en noches hermosas y tranquillas como esa noche. No pasó por la mente de todas las personas que esa misma noche hermosa y tranquila sería una noche muy dolorosa para muchos incluyendo a su querida Chachi.

Luchito, al salir para la calle a reuinirse con su amigo, se despidió de sus hermanos y padres diciendo:

- Hasta luego

Su padre le respondió:

- Igual, y no vallas a venir muy tarde

Él, con la risa que lo caracterizaba dijo:

- Okey

Lcuhita iba al enceintro con su mejor amigo, solo lo separaban 15 metros de su hogar y no pasaba por su mente que seria la ultima noche de su vida. Después de una hora de charla amena y risas salió, noi se sabe de dónde, un grupo al margen de la ley. En ese grupo de personas venían 3 hombres cubriendo su cara con pasamontañas y muy bien armados y una mujer, que a muy simple vista se observaba que era muy joven. Llegaron a todas las casas y lugares donde había personas, entregando un papel y diciendo:

- Coja, lea y quémenlo

Al pasar 10 minutos se escucharon 9 disparos. Esas personas acabaron con la vida de Luchito.

Lo que pasó fue que Luchito, al mirar a esas personas creía que eran las personas del gas. Como en la tarde había sucedido un daño en una tubería, creyó que venían a arreglarla y, como él era tan mamagallista, les hizo una morisqueta y las personas armadas sin motivo alguno se lanzaron sobre él disparándole.

Por la mente de Luchito, tuvieron que pasar muchas cosas, pero las más importantes eran sus familiares, sus amigos y su querida Chachi. De sus ojos salieron dos lagrimas, tal vez recordando que ya no se iba a tomar mas el café de su querida Chachi.

El amigo de Luchito se alcanzó a volar sin que le hicieran daño alguno. Y esas personas siguieron su camino como si nada hubiese pasado. Al pasar media hora de acabar con la vida de una gran persona, el amor de unos padres y unos hermanos, tuvieron el descaro de llegar a un velorio de un bario vecino a Nariño y mataron a un muchacho y una niña.

Muchas personas dijeron que a ese grupo lo capturó la policía; otros dicen que los mataron. Lo único que saben los habitante del barrio Nariño es que acabaron con la vida de una grandiosa persona y un gran amigo y todas las mañanas su querida Chachi, cuaundo empina su taza de tinto, piensa si algún día volverá Luchito para tomar juntos el café.

No hay comentarios:

Publicar un comentario